Desde el 2020 calificaciones de Moody´s sobre economía de Bolivia no pararon de bajar


Moody´s Ratings, es una fuente global de información sobre la estabilidad financiera y solvencia de organizaciones (como gobiernos), la cual ha rebajado las calificaciones de emisor y deuda senior no garantizada en moneda local y extranjera del Gobierno de Bolivia a Ca desde Caa3, manteniendo una perspectiva “estable”. Esta rebaja, anunciada el 17 de abril de 2025, se debe a una gobernanza muy débil que ha llevado a un mayor riesgo de crisis de balanza de pagos y default soberano, tal como indica su reporte, de acuerdo a un análisis efectuado por el presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Fernando Romero.

De acuerdo con el experto esta baja de calificación, según el análisis de los datos de Moody´s Ratings, pasa a la economía boliviana de una situación de “riesgo sustancial” a una “extremadamente especulativa”, estando próximos (en calificación) a un default o situación de incumplimiento de deuda externa a largo plazo.


Romero agrega que, si la situación económica y política del país desmejoraría, podríamos pasar a ser una economía de calificación “a falta de pocas perspectivas de recuperación” a una de “impago”, esto de acuerdo a una escala de calidad del emisor de deuda externa.

Sin embargo, este informe reitera que estas proyecciones negativas serían a largo plazo, ya que todavía existe un margen de recuperación con la aplicación de políticas económicas pragmáticas y una gobernanza mucho más sólida que permita estabilizar al país y así lo dice este informe “las calificaciones de Bolivia se reducirían si las autoridades no pudieran evitar nuevas disminuciones significativas en las reservas de divisas y el deterioro de las presiones de liquidez externas y gubernamentales, lo que a su vez aumentó la probabilidad de una reestructuración de un default o deuda que se traduciría en pérdidas superiores al 65%.”


Haciendo una revisión de las calificaciones de Moody´s Ratings para Bolivia, de los últimos cinco años, las mismas se pueden. resumir de la siguiente manera:

17/04/2025, Ca, rebaja.
26/04/2024, Caa3, rebaja.
30/06/2023, Caa1, confirmación.
24/03/2023, Caa1, en revisión (posible rebaja).
24/03/2023, Caa1, rebaja.
30/09/2021, B2, confirmación.
22/09/2020, B2, rebaja.
10/03/2020, B1, rebaja.
Si bien, hubo un punto de quiebre notable en el año 2020, debido a la contracción importante de la economía mundial y nacional por la pandemia del covid-19, desde el año 2021 las calificaciones para nuestra economía no han parado de caer, con una tendencia clara a que las mismas se rebajen año a año. De hecho, del 2024 al 2025, hemos pasado directamente de una calificación de Caa3 a Ca, pasando por encima el CCC-, agrega el documento al que tuvo acceso EL DIARIO.

Evidentemente, estas calificaciones que fueron rebajando en los últimos años, no es algo casual ni coyuntural, sino más bien causal y estructural. No solo lo dice este último informe o reporte de rebaja de Moody´s Ratings, sino un análisis de la misma economía boliviana con:

a) Una caída severa de sus RIN alrededor del 90% durante el 2014-2024.
b) Déficit fiscal continuo y sostenido en los últimos 11 años.
c) Balanza comercial negativa y deteriorada por la crisis cambiaria.
d) Un endeudamiento público que representa más del 80% del PIB.
c) Problemas serios de liquidez en divisas que pone en riesgo el cumplimiento de obligaciones estatales.
d) Una presión cada vez más grande que ejercen el tipo de cambio fijo y la subvención de carburantes en el país.
Si a esto se le suma la crisis de gobernanza y gobernabilidad política en Bolivia, ha generado un escenario de mucha incertidumbre para inversionistas y capitalistas tanto locales como extranjeros.

Todo eso ha derivado en tres problemas crónicos para la economía boliviana:

1) Desabastecimiento de carburantes.

2) Escasez y encarecimiento del dólar americano.

3) Inflación elevada y creciente.

“Sin duda esto apunta a corto plazo a un escenario complejo y dificultoso a resolver, donde hay la posibilidad que la actual calificación rebaje, más en un año donde la política, por las elecciones nacionales, marcarán el rumbo del país y de su economía. Hay medidas que se pueden adoptar por este y el próximo gobierno para revertir esta tendencia negativa, todo depende de una voluntad política, no todo está perdido”, finaliza Romero en su análisis.

POSICIÓN GUBERNAMENTAL

Tras la decisión de la calificadora Moody´s de rebajar la nota crediticia de Bolivia de Caa3 a Ca, el Ministerio de Economía cuestionó los criterios utilizados por la agencia y aseguró que la evaluación no refleja con precisión la situación económica del país.

“El Gobierno Nacional considera que la rebaja no toma en cuenta aspectos clave como la reducción de la deuda externa y las medidas para preservar la estabilidad”, señala un comunicado difundido por el Ministerio de Economía.

 

El Ministerio recordó que Bolivia mantiene su nivel más bajo de endeudamiento externo desde 2017. A febrero de 2025, esta deuda representa el 24,4% del Producto Interno Bruto (PIB). “Es una muestra de que el país ha demostrado históricamente su responsabilidad con el pago de sus obligaciones externas”, afirmó el Ministerio de Economía y Finanzas Publicas.

A pesar de la baja en la calificación, Moody´s mantiene una perspectiva estable para Bolivia. Esto implica, según el Ministerio, que el perfil crediticio del país aún tiene margen de contención ante escenarios adversos.


Otro punto que, según el Gobierno, no fue debidamente considerado por Moody´s es el respaldo de las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia (BCB), que alcanzaron más de $us 2.300 millones al primer trimestre del año, respaldadas por activos como el oro.

Además, el Ejecutivo cuestionó que no se tomaran en cuenta los esfuerzos para reducir la dependencia de los combustibles importados, como la operación de la planta FAME 1 en Santa Cruz, la pronta inauguración de la planta FAME 2 en El Alto y el proyecto de diésel renovable HVO. A ello se suma el Plan de Reactivación del Upstream, vigente desde 2021, que ha permitido el desarrollo del campo gasífero Mayaya en el norte de La Paz.

El Ministerio de Economía reiteró su compromiso con la estabilidad: “El Gobierno Nacional continuará trabajando por preservar la estabilidad económica en el marco de la soberanía nacional y en defensa del derecho del pueblo boliviano a subsidios esenciales como los alimentos y los carburantes”.  (El Diario)