Crisis provoca más pobreza y desempleo; FMI recomienda medidas estructurales


El Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que hay serios desequilibrios, sobre todo en el Sector Público No Financiero (SPNF), así como un crecimiento económico ralentizado desde el 2021, a esto hay que sumar el déficit fiscal de 10% respecto al Producto Interno Bruto (PIB), por ello recomienda ajustes fiscales y monetarios, de lo contrario la pobreza y el desempleo seguirán creciendo, de acuerdo con el análisis del economista Fernando Romero. Pero será una tarea del próximo gobierno.
El economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, dijo que el FMI sugiere un cambio de políticas económicas, de lo contrario habrá un problema y la crisis se agudizará.
Romero detalló las observaciones que realiza el organismo internacional, como un alto déficit fiscal de 10% respecto al PIB en 2024; se agudizó el alto gasto estatal; caída sostenida de la exportación de gas; erosión de las Reservas Internacionales; deuda pública, que supera el 90% respecto al PIB; deterioro del comercio exterior; y desequilibrios en el mercado cambiario, por la devaluación de la moneda nacional con el tipo de cambio paralelo, más elevado que el oficial.
Sostiene que el escenario es volátil, con mucha incertidumbre y tiende a agravarse por falta de carburantes, escasez de dólares y un proceso inflacionario, que está erosionando el poder adquisitivo de la moneda boliviana.
Respecto al sistema financiero, por el momento es estable, existe preocupación por la caída de las captaciones de ingresos o recursos en moneda nacional, además por la devaluación de la misma a nivel local como internacional.
El Fondo proyectó para 2025 un crecimiento de 1,1%, una inflación de 15% y un déficit de 12% respecto al PIB, sin embargo, podría subir a 16,3%, si se quitan los ingresos a los hidrocarburos, además de una deuda bruta de 90,4% del PIB, señaló Romero.
En cuanto a las reservas, para la entidad internacional sólo habría 118 millones de dólares, que alcanza para dos meses de importaciones de bienes y servicios y representa 3,85% respecto al PIB.
Ante ese escenario negativo para la economía nacional, el FMI recomienda un ajuste fiscal, acompañado de medidas estructurales, tanto monetario y cambiario o buscar un equilibrio de estabilización de varios indicadores económicos, a través de otros mecanismos.
Las recomendaciones del Fondo van para evitar un default, es decir no pago de deuda, una crisis de balanza de pagos, mayor devaluación de la moneda boliviana y un proceso inflacionario, que, combinado con un crecimiento económico muy bajo, pueden provocar mayor pobreza y desempleo, reflexionó Romero.
Anunció que las medidas que tomará el próximo gobierno serán duras, aunque deberá ejecutarlas, de lo contrario la crisis económica se agravará. Mientras el gobierno toma medidas negativas y se enfoca en el tema político para las próximas elecciones generales de agosto.
Escenario
Por su parte, Bernal aseveró que el próximo gobierno deberá tomar medidas para revertir la actual situación, y seguir, en algunos casos, la recomendación del FMI.
Si continúa la actual administración de Estado, la aplicación de su modelo continuará. Ese modelo de industrialización que fracasó en la época de los 70.
Asegura que se necesita hacer un giro a la política económica, pero se requiere ingresos, una gran cantidad importante de dólares y reducir el déficit fiscal; también analizar las políticas que se aplicarían para eliminar gradualmente los subsidios; y, finalmente, dar confianza a los bolivianos, así como un Banco Central de Bolivia (BCB) independiente, que haga su trabajo, es decir velar la estabilidad económica y controlar la inflación.
Bernal plantea que por lo menos la economía requiere 10.000 millones de dólares y el Fondo puede dar esa cantidad de recursos, que serían destinados a disminuir la brecha cambiaria entre la divisa del tipo de cambio oficial y el paralelo, y mejorar las expectativas de la gente.
Informe
En algunos puntos del informe, los directores enfatizaron la necesidad de fortalecer la supervisión del sector financiero ante las crecientes vulnerabilidades económicas. Instaron a un seguimiento estrecho y a la planificación de contingencias, y alentaron la implementación de las recomendaciones restantes del PESF de 2024 y el fortalecimiento del marco de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. También es importante mejorar las operaciones de los fondos públicos de pensiones de Bolivia, mediante la diversificación de las inversiones y el fortalecimiento de la independencia del supervisor de pensiones.
Los directores instaron a implementar reformas integrales de la oferta para mejorar la productividad y el potencial de crecimiento, facilitar el reequilibrio externo mediante la eliminación gradual de los topes a las exportaciones, los controles de precios y las cuotas de crédito. Hicieron hincapié en la necesidad de un marco regulatorio claro para atraer la inversión privada y centrar la inversión pública en proyectos de infraestructura socialmente beneficiosos. También serán importantes los esfuerzos adicionales para mejorar la transparencia, la gobernanza y los marcos anticorrupción. Además de mejorar la adecuación de los datos sigue siendo una prioridad. (El Diario)