Urgen medidas de corto plazo y un pacto político para estabilizar la economía


Se vuelve a repetir la frase que dejó el expresidente Víctor Paz Estenssoro: “Bolivia se nos muere”; por ello, economistas plantean medidas urgentes de corto plazo y un pacto político para estabilizar la economía y llegar a agosto, de lo contrario podría entrar en coma y la situación se complicaría. En la década de los 90 estaba la frase, si el país quiere un aterrizaje leve o uno forzoso, ahora está en terapia intensiva y urge acciones quirúrgicas.
El economista y docente de la Universidad Católica Boliviana (UCB), Gonzalo Chávez, hizo una analogía sobre la situación económica del país, con un paciente que se encuentra en terapia intensiva e ingresando en coma, por ello plantea medidas urgentes para que el enfermo llegue por lo menos caminando a agosto.

Medidas
Sugiere la prohibición total de viajes oficiales y cortar las consultorías innecesarias; así como la suspensión del incremento salarial en el sector público, ya que no puede seguir creciendo ni un centavo más.
También reitera la eliminación selectiva de los subsidios a los hidrocarburos para vehículos de alta gama, cooperativistas, grandes agroindustriales y constructoras, y sólo mantener para las familias vulnerables y el transporte público.
“Tiene que ser (Luis) Arce Catacora quien levante toda subvención cuanto antes y asuma el costo político que implica (que poco o nada tiene de todas maneras). Con suerte eso incrementa precios, pero estabiliza el escenario hacia agosto, incentivando la importación privada y libre”, afirmó el consultor financiero Mauricio Ríos García en su cuenta @riosmauricio.
Con esos recursos del subsidio, crear un fondo de compensación social que no vayan al gasto corriente, sino exclusivamente a compensar a las personas afectadas por la nueva política económica, señala Chávez.
Asimismo, plantea la amnistía pragmática para los vehículos “chutos”, es decir ilegales, pero con la condición de que los mismos compren el combustible a precio internacional; paralelamente, medidas de pandemia, que las personas sólo puedan usar sus autos dos veces a la semana, y si fuera necesario, se incentive el uso de la bicicleta.
Otra sugerencia va por la implementación del sistema de cuotas con inteligencia artificial, con el uso de datos del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), para la asignación de cupos de combustible subsidiado.
En cuanto a la inversión pública, señala que debe continuar con financiamiento externo, en obras que beneficien a la población y a la economía nacional y no en proyectos innecesarios.
En su momento, los economistas plantearon una inversión pública inteligente, que apueste al desarrollo de la economía nacional y no en obras que provoquen pérdidas, también sugiere la suspensión del financiamiento que realiza el Banco Central de Bolivia y de la Gestora al Gobierno, es decir dejar de ser la caja chica del Estado.
Propone la creación de un fondo de emergencia para importaciones esenciales, como combustible y medicamente; y la liberación total de las exportaciones e importaciones, sin restricciones ni permisos ni cuotas.
Apoya la aprobación de créditos en la Asamblea, con condiciones y bajo estricta fiscalización y no dar curso si antes el Gobierno no hace los ajustes fiscales.
Además, plantea una cierta tregua entre los políticos que apuestan a la democracia y quieren elecciones para agosto de 2025.
En ese contexto, el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, también va por un pacto entre los políticos y los actores económicos para dar certidumbre a la población, que está desesperada por la situación económica que vive el país, y ve que su poder adquisitivo, cada día que pasa, se reduce.
Bernal va primero en calmar a la gente a través de un pacto y luego las medidas que surjan de este acuerdo sirvan para estabilizar la economía, por lo menos hasta que pase las elecciones generales.


Recursos
En reiteradas oportunidades, los economistas recuerdan que la debacle del país obedece al agotamiento de las reservas del gas y a la caída de la exportación a mercados vecinos, así como la suspensión de la compra por parte de Argentina.
En la bonanza del gas, los ingresos alcanzaron los 6.000 millones de dólares, sin embargo, a finales de la pasada gestión, los recursos se redujeron a menos de 2.000 millones, todavía no hay acciones para revertir esta situación. Mientras tanto, el yacimiento de Vaca Muerta de Argentina va tomando presencia en la región con su oferta del energético.
“Bolivia ha perdido su principal fuente de ingresos. El tiempo de bonanza ha terminado y no volverá (pronto)”, asegura José Luis Evia en su cuenta @jlaevia. (El Diario)