Falta de combustibles frena actividades económicas y afectará al crecimiento


La pasada gestión el Producto Interno Bruto (PIB) creció 0,73%, producto de los bloqueos e inestabilidad social, pero también por falta de combustibles. Este año no será diferente, ya que la ausencia de diésel redujo la actividad del transporte en 50%, cuyo hecho afectará al crecimiento económico del país, según economistas.
Los conductores de transporte pesado hacen filas para cargar combustible en la “Ruta Nacional”, ubicada en el Distrito 7 de la ciudad de El Alto, similar escena se observa en otras zonas de la urbe alteña, de acuerdo con reportes de prensa.
No sólo el transporte pesado es afectado, sino también los vehículos livianos y el transporte público. Los transportistas expresaron su preocupación tras las declaraciones del presidente Luis Arce, quien manifestó que el abastecimiento de combustible no está garantizado; mientras tanto, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, en declaraciones a medios de prensa, anunció que hay déficit en divisas y esperan desembolsos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas para la compra.
Por otro lado, el presidente de la Cámara Nacional de Transporte Pesado, Héctor Mercado, en conferencia de prensa, informó que su sector es el más afectado, debido a que el abastecimiento en los surtidores es irregular, y las filas continúan, ante la falta de diésel.

Energía
Ante ese contexto, el M.Sc. José María Pantoja Vacaflor, docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), dijo que la energía es la base de la producción y si no se tiene energía no hay producción.
El economista sostiene que la falta de combustible en el país fue provocada por la ausencia de inversiones en el descubrimiento de nuevos pozos y yacimientos hidrocarburíferos. “Los gobernantes despilfarraron los recursos que ingresaron al país hasta el 2014 por la venta de gas natural”.
Ahora Argentina ya no compra y Brasil va bajando su requerimiento, por lo tanto no hay dólares y las filas en las estaciones de servicio continuarán, así como la crisis, lamentó.
Para el analista económico Darío Monasterio, la falta de combustibles afecta a la economía fuertemente y lamentó las declaraciones del presidente Luis Arce, al indicar que un mandatario no puede dar ese tipo de noticias, de no garantizar el abastecimiento de diésel y gasolina al país.
“Tiene que buscar la manera de que el país siga funcionando de manera normal”, sostuvo a tiempo de señalar que las restricciones en la provisión de diésel, tendrá su impacto en la producción.
Semanas atrás, los productores del país, en especial de Santa Cruz, anunciaron que la falta de diésel afectará a la producción, por ello exigieron a las autoridades del sector de hidrocarburos garantizar el suministro para la cosecha y siembra.


PIB
Con respecto al dato del Producto Interno Bruto (PIB) registrado en 2024, de 0,73%, Monasterio dijo que la cifra muestra un retroceso en el proceso de desarrollo de la economía boliviana, porque el dato indica un decrecimiento del ingreso del PIB per cápita de los bolivianos.
Explicó que, de acuerdo con datos del último Censo, el país tuvo un crecimiento de población mayor al 1%, pero el PIB fue menor a esta cifra, lo que reduce el PIB per cápita de la ciudadanía, cuyo indicador muestra que se retrocedió en el desarrollo económico.
La información del PIB presentada por el INE, muestra que la crisis económica es real y cuantificable, mucha gente puede volver a niveles de pobreza y extrema pobreza, alertó.


Restricción
monetaria

En su boletín del 4 de julio, el INE señaló que efectivamente, durante el último trimestre; al interior del país, la conflictividad política fue escalando hasta en algunas etapas paralizar el flujo económico y comercial a raíz de bloqueos de caminos por parte de sectores radicales, con intereses abiertamente políticos que dañaron la cadena productiva.
Al respecto, Monasterio señala que el ínfimo crecimiento no se lo puede atribuir sólo a los bloqueos, sino que también obedece a la restricción monetaria practicada por el Gobierno debido a la falta de divisas. “Bolivia era un país con competencia de monedas, la ciudadanía tenía opciones de usar dólares o bolivianos, o lo utilizaba como refugio, a pesar de implementar una restricción a través del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), no lo logró”, reflexionó.
La aplicación de un corralito en dólares, a pesar de negar el hecho la entidad reguladora, se observó en los montos autorizados para el retiro de cuentas de los clientes que significó menos importaciones de productos, de bienes de capital, así como una reducción de las inversiones.
El PIB no sólo cayó por los conflictos sociales, sino por la restricción monetaria aplicada por las autoridades de gobierno. La restricción monetaria de divisas redujo la importación de combustible, que tiene impacto en la producción.
El presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero, afirmó que no se ha abastecido de manera oportuna y regular a los agentes económicos y productores del país, sea público o privado, informal o formal, y esto se ha traducido en un nivel de crecimiento muy bajo, el más bajo de los últimos 44 años.  (El Diario)