Gobierno apuesta por el “gradualismo”, pero economía requiere medidas de shock


El “gradualismo” es parte de la gestión económica del Gobierno de Rodrigo Paz, en el escenario político, económico y financiero, aunque no es el más favorable para la implementación de medidas de shock, pero debe revertirse o reajustarse lo antes posible, y presentar un plan económico concreto y factible, de acuerdo al analista económico Fernando Romero.

El gobierno de Rodrigo Paz en términos generales ha dado señales positivas de cambio en la economía, lo cual se ha traducido en la mejora de algunos indicadores del país. Sin embargo, le resta mucho una aprobación de gestión para Paz de un 65% pero de un rechazo del 52% para Lara, señala el análisis de Romero.


“Si bien el gobierno está yendo por el camino correcto, o al menos lo planea, el tema es el ritmo y la oportunidad de las medidas económicas que requiere Bolivia para estabilizarse y salir de la crisis. El tiempo de las denuncias, discursos o las presentaciones deben limitarse, y dar paso a los hechos concretos. No se puede conducir un país mirando el retrovisor, no repitamos errores del pasado”, sostiene el economista.

A un mes de su posesión, Romero recuerda que en su discurso de posesión indicó sobre la crítica situación económica que heredaba de Luis Arce Catacora, y que reconstruir el país iba a ser muy costoso, requiriendo el esfuerzo y sacrifico de todos.

La reorganización del Estado y reactivar la economía, fue el mensaje del Primer Mandatario a la hora de su posesión, y Romero destaca lo bueno, lo malo y plantea una sugerencia.

Reconoce la gravedad de la crisis y la necesidad de cambios, da señales al mercado y a la población de que habrá reformas, entre las cosas positivas, pero no vino acompañado de medidas concretas inmediatas y sólo genera expectativa sin garantía de ejecución real.

Por ello sugiere que se debería publicar un plan económico realista y medible (fechas, metas) e informar semanalmente avances para generar confianza.

Conclusión general

El gobierno reconoce la crisis económica, pero aún no cambia las estructuras reales del modelo económico.

Romero asegura que Bolivia no se recuperará sin: Reducir gasto público, reformar subvención a carburantes, ajustar el tipo de cambio, dejar de vivir del endeudamiento y reestructurar el Estado.

Otras medidas que deben acompañar están: la eliminación del subsidio gradualmente, devolver con bonos dirigidos a los pobres; avanzar hacia tipo de cambio más realista, evitar (moderar) mercado negro, reducir ministerios, eliminar empresas públicas inútiles, inversión sí, despilfarro no y auditoría total del Estado. (El Diario)