Industria cierra con pérdidas de más de $us 70 millones

La falta de combustibles, la escasez de dólares, bloqueos, entre otros, afectaron la actividad industrial en 2025, lo que derivó en un decrecimiento de -1%, que en términos monetarios significa una pérdida de más de 70 millones de dólares.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) industrial estaba en promedio al 16%. Sin embargo, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) en su Informe Anual de Evaluación de gestión confirma una contracción del -1% para 2025, profundizando una tendencia negativa iniciada en 2024 (crecimiento de 0.18%) y configurando un escenario de recesión sectorial.
El presidente de la CNI, Gonzalo Morales, explicó que ese panorama poco alentador del sector industrial obedece a cinco factores: escasez de combustibles, encarecimiento del dólar, caída de la inversión privada y pública, el contrabando y la falsificación de productos y el crecimiento negativo que registrará el país en la presente gestión, de -0,5%.
Restricciones de oferta y costos obedece a la escasez de hidrocarburos (gas, diésel y gasolina), que provocó un severo estrangulamiento energético a la producción, mientras que el encarecimiento de la divisa (dólar) elevó exponencialmente el costo de la materia prima, insumos importados y maquinaria, comprimiendo márgenes y capacidad de inversión.
También la caída de la inversión privada industrial se retrae debido a la percepción de inseguridad jurídica y falta de incentivos fiscales. Paralelamente, la baja ejecución de la inversión pública no generó la demanda necesaria para dinamizar la cadena productiva.
Morales informó que a septiembre de la presente gestión la ejecución de la inversión pública alcanzó 36%, una cifra muy baja.
A eso hay que sumar las distorsiones de mercado y marco institucional, que se reflejan en el contrabando y la falsificación, que provocan una competencia desleal.
La captura de segmentos de mercado, por los contrabandistas y falsificadores, provocó desincentivos a la innovación, según los industriales. “Este fenómeno en 2025 se agravó en un entorno de inseguridad jurídica, donde la falta de reglas claras y su aplicación discrecional desalentó los compromisos de capital a largo plazo”, señaló.
La crisis económica nacional, con una proyección de caída del PIB global del -0,5% para 2025 y el ciclo de elecciones presidenciales, típicamente asociado a la postergación de decisiones estratégicas, completaron un panorama de incertidumbre que frenó la actividad industrial, sostiene el sector.
Cifras
El peso de las industrias en el universo empresarial boliviano se redujo del 10,41% (2024) al 10,33% (2025), evidenciando una pérdida relativa de la participación de la industria en la economía.
Asimismo, las importaciones interanuales totales a septiembre de 2025 del sector cayeron en -0.7%, reflejando un consumo mínimo de insumos para mantener operaciones básicas. Aunque las exportaciones industriales crecieron levemente en 3.3% hasta septiembre ($us 2,884 millones), esta cifra es reducida frente a los 7,172 millones alcanzados en 2022, cuyo dato muestra una pérdida crítica de mercados externos y de competitividad.
Las importaciones de bienes de capital industriales (maquinaria y equipo) cayeron un -15.9% interanual a septiembre de 2025, alcanzando sólo 945 millones de dólares. Esta cifra es un termómetro crítico, puesto que señala la paralización de los planes de modernización, expansión y mejora de la productividad industrial.
Propuesta estratégica
Frente a ese cuadro negativo, el sector industrial destaca su resiliencia al mantener la provisión de bienes, el empleo formal y la contribución fiscal. Sin embargo, hace un llamado urgente al presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, para promover el desarrollo industrial, con el fin de impulsar la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada y la libertad de mercado.
Por ello, la CNI presentó a las autoridades electas una hoja de ruta legislativa centrada en la recuperación de los fundamentos del crecimiento, con la propuesta de 4 proyectos de Ley: de inversiones: para restaurar la seguridad jurídica y atraer capital; de contrabando: para fortalecer los controles y sanción, defendiendo el mercado formal; de falsificación de productos: para proteger la propiedad intelectual y la innovación local; y antibloqueos, para sancionar penalmente.
El titular de la CNI explicó que la presentación de la normativa de antibloqueo obedece a la pérdida económica que provoca esta medida al sector de 11 millones de dólares día y a la economía nacional entre 50 a 60 millones.
En ese marco, la CNI propone, además de los cuatro proyectos de ley presentados, trabajar en normativas referidas a una Ley Minera, de Agroindustria, Hidrocarburos y Turismo.
Finalmente, es necesario destacar que durante el primer mes de mandato del Gobierno nacional se sostuvieron importantes encuentros con ministros, viceministros y presidentes de instituciones estatales estratégicas, lo cual demuestra la apertura para generar sinergias público privadas. Los industriales buscan certidumbre. (El Diario)
