Costo de vida sube, gente cambia hábitos de consumo y empresas enfrentan desafío

El crecimiento económico del país no pasó el 1% el 2025, aunque organismos internacionales son pesimistas al indicar que sería negativa la cifra, mientras el Ministro de Economía y Finanzas Públicas anunció que habría un dato positivo para la presente gestión.
La gente, desde hace tiempo, cambió sus hábitos de consumo debido a la crisis económica que se registra en el país desde la caída de la producción de gas; ahora el último estudio de la empresa Ipsos Ciesmori muestra la selectividad de las compras que implementó la ciudadanía y frente a esto las empresas tienen el desafío de volverse más competitivas y no perder terreno en las compras.
De acuerdo con la encuesta de la empresa, el 75% consideró que los precios estaban mucho más altos de lo normal durante el último trimestre de 2025. Al parecer la crisis económica que arrastraba el gobierno de Luis Arce, por la falta de liquidez y dólares, en especial, agudizó los problemas económicos de la población.
Pero en enero de 2026, el 67% consideró que los precios estaban mucho más altos de lo normal. Los economistas, en su momento, han expresado que la estabilización aparente de la economía puede haber sido provocado por el ingreso de dólares mediante préstamos internacionales.
Si bien la inflación pasó el 20% en 2025, los efectos del alza de la subvención a los combustibles, recién se reflejará en los siguientes meses, por lo que los precios de productos pueden mantener su tendencia alcista.
Ante ese panorama, la encuesta revela que la compra se volvió selectiva: el filtro ya no es el gusto, es el control.
El documento muestra que el ajuste es permanente y esta acción sigue siendo el modo por defecto. El 90% de los encuestados sienten que todavía hay que seguir recortando los gastos frente al 79% que piensa que gastó más de lo debido.
La encuesta señala que cuando ya no se puede ajustar más… Se empieza a renunciar a algunos productos. El 51% opta con dejar de comprar ciertos productos, el 38% va a comparar precios, el 38% sigue adquiriendo los mismos productos, pero con menos frecuencia, el 25% va en busca de ofertas y el 21% cambia a marcas diferentes que ofrezcan productos similares a un bajo costo.
Canasta
Frente al costo de vida, la población opta por renunciar a la compra de ciertos productos y de esta manera redefine la canasta familiar: lo esencial se protege; lo indulgente se recorta.
Ya el analista económico y ahora ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, explicaba que la gente cambia hábitos de consumo de acuerdo a su ingreso y opta por comprar alimentos, principalmente, también cuida su salud.
El documento muestra que el 48% de las familias limitan sus salidas fuera de casa para ahorrar en gastos de transporte, un 46% come menos en restaurantes, un 35% limita sus actividades sociales y de esparcimiento y un 33% compra menos comidas precocidas.
Ese panorama puede bajar el dinamismo de la economía nacional, ya que el mercado interno se reciente por menos compras y actividades de esparcimientos.
Análisis
Para el analista e investigador económico Fernando Romero, el precio y la calidad, así como los ingresos, determinan los hábitos de compra, pero este último tiene mayor peso y bajó debido a la devaluación de la moneda nacional con relación al dólar y por los problemas inflacionarios que registra el país.
Sostiene que la gente prioriza satisfacer sus necesidades básicas, como alimentación, vestido, salud y educación. En los hechos su situación económica de bajos ingresos, empuja a la ciudadanía a seleccionar sus compras.
“Buscan promociones o bienes substitutos para administrar de mejor manera el presupuesto, con el que cuentan”, reflexionó a tiempo de indicar que las familias con altos ingresos casi no modificaron sus hábitos de consumo, pero el resto ya aplicó la medida.
El problema no sólo son los bajos ingresos, sino es estructural, a pesar de que el dólar esta estable; sin embargo, no hay la divisa estadounidense a disposición.
Para Romero, las medidas coyunturales o pasajeras no solucionan el tema de fondo, es decir el costo de producir en Bolivia.
En ese contexto, Ipsos Ciesmori pregunta qué implica para las marcas la actual situación y da algunos tips que deben implementar, como: ofertas simples y estables, propuestas pensadas para el hogar, portafolios centrados en esenciales, entre otros.
El analista económico sostiene que las empresas deben ser competitivas vía promociones, ya que la gente no sólo busca calidad, sino también un buen precio.
El escenario está abierto para que las empresas implementen alternativas innovadoras para el público en general y evitar que los compradores se inclinen en la adquisición de productos de contrabando.
Un factor clave sería reducir la rentabilidad de las empresas y el Gobierno apoyar con el tema impositivo, apuntó.
Pero también Romero opina que las reformas fiscales y tributarias toman su tiempo, aunque el fantasma de la informalidad sigue latente.
Costo
Para el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, el costo de vida subió en los últimos meses y los productos no bajaron de precios a pesar de la estabilización del dólar en una banda cambiará entre 8 y 9 bolivianos.
Además del alza de precios de los productos y otros servicios está ligado a los nuevos valores de los combustibles. “Sigue el abuso de cierta gente que quiere ganar más y las expectativas de la gente no están calmadas”, detalló.
La variable de las expectativas debería ser buena después de los 100 días de gobierno de Rodrigo Paz, pero observamos que no son buenas, debido al incremento de algunos productos que no bajan, aseguró Bernal.
Al igual que Romero, Bernal sostiene que la gente va cambiando sus hábitos de consumo, viendo dónde puede comprar más barato. “La gente que no tiene recursos, analiza con qué productos va a sustituir aquellos que son caros”, señaló.
Bernal también es de la idea de que las empresas bajen sus utilidades para competir en el mercado nacional, de esta manera cerrar las puertas a los productos de contrabando y volverse competitivos y recuperar el mercado interno que se perdió por el incremento de precios.
Medidas
Con respecto a las medidas anunciadas por el Gobierno, como el perdonazo y la aplicación de arancel cero, Bernal es crítico al señalar que las autoridades deberían analizar el impacto que tiene el segundo, mientras que para el primero se tendría que conocer el número de beneficiados y en qué montos.
Deja una pregunta a las autoridades sobre sí la política tributaria arancelaria está marchando bien.
ICE
Por otra parte, el aviso de reformar el Impuesto al Consumo Específico (ICE), anunciado por el presidente Rodrigo Paz, para fomentar la actividad vitivinícola en el departamento de Tarija, es una buena opción para volver más competitiva a la producción nacional de vinos y singanis.
Según Romero, el anuncio apunta a estimular la producción nacional vitivinícola de las bodegas de Tarija, pero dependerá mucho de la cuantía, es decir la tasa que se aplique a esta actividad económica.
Como se recuerda el ICE graba a bienes específicos, como son las bebidas alcohólicas. La propuesta del presidente busca avanzar en una nueva estructura normativa fiscal a través de los cambios que se haga a este impuesto.
Al reducir la alícuota y cambiar la base imponible, se puede diferenciar a pequeños y medianos productores y el costo tributario puede bajar.
“Eso puede mejorar la rentabilidad de las bodegas, puede liberar recursos para invertir en tecnología, calidad y expansión. Creo que es importante para el sector, y reduciría de cierta manera la informalidad, y fomentaría la producción nacional”, apuntó.
El impacto, de aplicarse, sería en mayor empleo en el sector, en especial en el área rural, así como en el aumento de la competitividad y el encadenamiento productivo.
No obstante, Romero considera que, de avanzar en la propuesta, el Gobierno puede enfrentar problemas en el ámbito fiscal, reducir su recaudación, y podría desequilibrar las finanzas estatales.
Pero también advierte que en el mediano plazo el efecto puede revertirse si hay mayor volumen producido y vendido, así como si se amplía la base tributaria. (El Diario)
