Carlos Aranda advierte desfase en el IPC: «El INE sigue midiendo productos que nadie compra como DVD


MODERNIZACIÓN: El economista del Centro de Estudios Pópuli analiza la sorpresiva inflación negativa de febrero y explica por qué la población no siente la baja de precios. Insta al Gobierno a modernizar la canasta de bienes para recuperar la confianza ciudadana.
La reciente publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero, que registró una variación negativa del 0,62%, ha encendido el debate entre analistas y ciudadanos. Para el economista Carlos Aranda, del Centro de Estudios Pópuli, aunque los números reflejan un promedio técnico, la metodología del Instituto Nacional de Estadística (INE) arrastra un desfase que distorsiona la realidad económica del país.

¿Por qué la inflación bajó según el INE pero no en el mercado?
La principal duda de la población radica en el contraste entre el reporte oficial y la experiencia diaria en los mercados. Aranda aclara que la inflación es un promedio de 397 bienes, donde las caídas en el sector alimentos compensaron las alzas en otros rubros.

«Este dato no significa que todos los precios hayan caído un 0,62%. Hay precios que han subido y otros que han bajado, pero el peso de los alimentos ha hecho que en promedio tengamos una tasa negativa», explicó Aranda.

Sin embargo, el economista lanzó una advertencia para evitar el triunfalismo: «Esto no significa que hayamos vuelto a niveles de 2024. Hoy los precios están, en promedio, un 50% por encima de lo que encontrábamos hace dos años, y hay productos que incluso han subido un 200% o 300%«.


El impacto del retiro de subvenciones: expectativas vs. realidad
Una de las grandes interrogantes es por qué el levantamiento de la subvención a los carburantes no disparó la inflación de febrero. Aranda identifica dos factores: la anticipación de los agentes económicos y la falta de traslación completa de costos.

«Muchos negocios ya anticiparon el incremento en octubre y noviembre, subiendo sus precios antes de que se tomara la medida. Por otro lado, parece que las empresas no han trasladado todo el costo de los carburantes al precio final del producto, lo que podría estar golpeando negativamente sus utilidades», señaló.

Modernización urgente: «Seguimos con la cesta de 2016»
El punto más crítico del análisis de Aranda se centra en la obsolescencia de los instrumentos de medición. El economista instó al actual Gobierno a diferenciarse de la gestión anterior institucionalizando el INE y actualizando su metodología.

«Seguimos midiendo cosas como DVDs, CDs y Blu-ray. En la época de los medios digitales, no deberíamos seguir midiendo eso. Hay que revisar la forma en que se calcula el IPC para tener estadísticas confiables en un contexto donde la confianza institucional ha sido erosionada», disparó el experto.

Hacia una estadística de «cara al ciudadano»
Para el Centro de Estudios Pópuli, el debate no debe ser solo si los datos se «maquillan» o no, sino si la estructura de ponderación es la correcta. Aranda destacó que el Gobierno ha mostrado apertura en el Banco Central, pero que el INE debe ser el siguiente paso.

«Es importante discutir si realmente estamos calculando bien la tasa de inflación. Hay que sacar productos que ya no son importantes y revisar los pesos que asignamos a cada uno en la ponderación. Solo así tendremos información útil para la toma de decisiones», concluyó. (Nueva Presencia)