El plan para jubilar al gas en Bolivia: Estrategia de acción para sustituir hidrocarburos hacia el 2


AGUA Y ENERGÍA:  Bolivia se encuentra ante una oportunidad histórica para transformar su matriz energética. Una nueva estrategia de acción propone un horizonte ambicioso al año 2060, fundamentado en la sustitución de hidrocarburos por fuentes renovables, aprovechando el potencial hidroeléctrico, solar fotovoltaico, de biomasa residual y eólico del país para reducir la dependencia de los combustibles fósiles del 93% al 41%.

El potencial de Bolivia: Un gigante energético dormido
La propuesta destaca que los recursos naturales de Bolivia superan con creces la demanda proyectada a 2060, la cual se estima en menos de 40 GW. Actualmente, el potencial identificado es masivo:
  • Hidroelectricidad: Más de 100 GW disponibles fuera de áreas protegidas.
  • Energía Solar: Radiación virtualmente ilimitada en el Altiplano, con eficiencia térmica de clase mundial.
  • Demanda electrificable: Con medidas de eficiencia y priorizando intervenciones, se estima que el país requerirá 11 GW de potencia efectiva.
Solución a la intermitencia: El «Nudo Gordiano» del almacenamiento

Uno de los mayores retos de las energías renovables es la intermitencia (el sol no brilla de noche). La estrategia resuelve este problema mediante las Centrales Hidroeléctricas de Acumulación por Bombeo (CHAB).
Bolivia ya ha identificado proyectos con una capacidad superior a los 4 GW, suficientes para cubrir la necesidad de almacenamiento estimada en 3 GW. Este sistema funciona como una «batería gigante» de agua que garantiza la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Para garantizar la estabilidad del sistema, se incluye una red eléctrica robusta de 500 kV para todo el país, interconectada con todos los países vecinos, para exportar excedentes o importar energía eléctrica cuando sea necesario (7417 km con una línea, con refuerzos en tramos claves de vinculación de la demanda con los sitios de mayor oferta y de almacenamiento de energía).

Hoja de ruta 2030: Menos gas, más sol
Para el corto plazo (2030), el plan propone acciones concretas para reducir la quema de gas en la generación eléctrica del 60% actual al 22%:
  1. Energía Solar: Instalar 1.200 MWp en las regiones de Uyuni y Oruro.
  2. Hidroeléctricas: Concluir y poner en marcha los proyectos Ivirizu y Miguillas.
  3. Infraestructura: Consolidar la red de 500 kV conectando Uyuni, Oruro y Santivañez con derivación a La Paz.

Verificación técnica: El respaldo del CNDC
Simulaciones basadas en datos del Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) confirman que es técnicamente posible eliminar la generación térmica. La combinación de la «onda solar» del Altiplano con la versatilidad de las hidroeléctricas permite cubrir incluso los picos de demanda por aire acondicionado al mediodía en Santa Cruz, dejando los ciclos combinados actuales solo como respaldo de emergencia.

Seguridad Hidroenergética y los «Ríos Voladores»
La estrategia advierte que la soberanía energética de Bolivia depende directamente de la conservación de bosques. El concepto de «Ríos Voladores» es vital: la humedad que la Amazonía transporta desde el Atlántico hasta los Andes es la que alimenta las cuencas con potencial hidroeléctrico masivo.

«El bosque es el regulador del ciclo hidrológico de mínimo costo. Sin la Amazonía, cesaría el transporte de humedad, comprometiendo no solo la electricidad, sino el agua para consumo y agricultura».La seguridad hidroenergética del país se resume en cuatro pilares: institucionalidad, capacidad de embalses, almacenamiento por bombeo y conservación de bosques  (Nueva Presencia)