Puerto Busch: La llave estratégica para que Bolivia compita con el mercado global

PUERTO BUSCH: El experto en cuencas, Luis Aguilera, asegura que el proyecto reduciría los costos de exportación hasta en un 30% y liberaría al país de la dependencia de los puertos del Pacífico y sus constantes bloqueos.
Bolivia se encuentra ante una encrucijada histórica. Tras más de 70 años de postergación, el proyecto de Puerto Busch vuelve a la agenda pública como la única alternativa viable para romper el aislamiento logístico del país. Según Luis Aguilera, exdirector del Searpi y experto en gestión de cuencas, la implementación de este puerto soberano es una «necesidad inmediata» para garantizar la competitividad de los productos nacionales.
Competitividad frente al Puerto de Shanghái
Uno de los puntos más críticos señalados por Aguilera es la comparación con el recientemente inaugurado puerto peruano deShanghái. Si bien este facilita la ruta al Asia por el Pacífico, Puerto Busch ofrece una ventaja estratégica por el Atlántico.
Tiempos de tránsito: Saliendo por el Atlántico hacia China, Bolivia alcanzaría tiempos similares a los del Pacífico.
Reducción de costos: La exportación por la Hidrovía Paraguay-Paraná permitiría precios entre un 25% y 30% más competitivos.
Evitar bloqueos: Actualmente, el 65% de las exportaciones salen por Chile y Perú, rutas constantemente afectadas por conflictos sociales que restan credibilidad y confianza al exportador boliviano.
Un proyecto integrado: Ferrovías y carreteras
Para Aguilera, Puerto Busch no debe verse como un esfuerzo aislado, sino como parte de un Hub logístico interoceánico. El experto cuestiona la falta de conectividad ferroviaria y vial que integre a Bolivia de este a oeste.
“¿Por qué no tenemos una ferrovía que conecte Puerto Suárez con La Paz o que enlace Bulo Bulo con Cochabamba? Estamos truncados mientras Brasil construye rutas que nos rodean”, señaló Aguilera.
Inversión por concesión: Desarrollo sin deuda
Una de las propuestas más disruptivas del experto es el modelo de financiamiento. Aguilera asegura que Bolivia no necesita generar más endeudamiento público. La clave reside en la Ley 1243, que permite:
Alianzas Público-Privadas (APP): Para el desarrollo de parques industriales en la zona.
Concesiones internacionales: Atraer tecnología y capital extranjero dándoles seguridad jurídica.
Bonos de carbono: Utilizar el desarrollo sustentable como moneda de cambio para atraer inversionistas interesados en la preservación y el crecimiento ecológico.
El rol de Santa Cruz y el Gobierno Nacional
El experto lamenta que las instituciones y los candidatos políticos actuales se pierdan en «peleas menores» en lugar de defender proyectos estructurales como Rosita (para evitar inundaciones en el Río Grande) o las represas en el Piraí, que han costado al país miles de millones en pérdidas desde 1984.
Este viernes, una comitiva del Gobierno Nacional junto a la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) arribará a Santa Cruz para tratar específicamente el tema de Puerto Busch. Para Aguilera, es el momento de que el departamento tome una actitud firme: «Ya no podemos depender de las migajas que manda el gobierno central; debemos fortalecer nuestra tierra con proyectos de escala mundial». (Nueva Presencia)
