Crisis política y protestas golpean la confianza en los bonos soberanos de Bolivia

Los bonos internacionales de Bolivia acumulan diez jornadas consecutivas de descenso, reflejando la preocupación de los mercados ante el agravamiento de los conflictos sociales y el impacto que estos podrían tener sobre la estabilidad económica del país, según un análisis publicado por Bloomberg Línea.
Los inversionistas están viendo a Bolivia como un país más riesgoso debido a la incertidumbre o desconfianza que generan las protestas, bloqueos, crisis política, ocasionado que los bonos bolivianos pierdan valor. “En las últimas dos semanas, los billetes de dólar bolivianos han caído casi 5 centavos por dólar, el peor desempeño entre los mercados emergentes”, señala el informe de Bloomberg Línea.
Además, agrega que “el rendimiento de los bonos de 2031 ha subido al 10,5% desde 9,75% cuando se emitieron hace apenas tres semanas”. Es decir, los inversionistas ahora exigen más intereses porque sienten que prestar dinero a Bolivia es más riesgoso. A esto se suma el repunte del riesgo país y la volatilidad generada por el escenario político.
Los bonos en dólares de Bolivia caen por décimo día consecutivo, según el reporte de Bloomberg
La nota señala que los bloqueos de carreteras y las movilizaciones han comenzado a afectar el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicinas en La Paz, mientras aumentan las dudas sobre la capacidad del Gobierno para sostener su agenda de reformas económicas. Analistas internacionales consultados por el medio consideran que la actual coyuntura podría limitar la implementación de ajustes fiscales y generar mayores presiones sobre las finanzas públicas.
Especialistas financieros citados en el informe advierten que, aunque el Gobierno impulsó medidas orientadas al mercado y logró recuperar parcialmente la confianza de inversionistas durante los últimos meses, el contexto social podría frenar ese impulso. Incluso algunos estrategas internacionales recomendaron cautela frente a los bonos bolivianos debido a la incertidumbre de corto plazo.
El reporte también menciona que Bolivia continúa enfrentando desafíos estructurales vinculados al déficit fiscal, la inflación y la necesidad de financiamiento externo. En paralelo, organismos internacionales y actores externos siguen observando con atención la evolución de la crisis política y social en el país. (Economy)
