Maleza, basura y sedimento reducen a la mitad la capacidad de los canales de drenaje


Los vecinos reclaman limpieza de los desagües antes que inicie la temporada de lluvias. La Alcaldía tiene en marcha tres procesos para la contratación de empresas que reforzarán los trabajos de mantenimiento en distintos frentes

Maleza, basura y sedimento reducen a la mitad la capacidad de los canales de drenaje
En estas condiciones se encuentra el canal de la avenida 16 de Julio, en la Villa Primero de Mayo
En el canal de drenaje de la avenida 16 de Julio, las aguas negras se mezclan con la gran cantidad de desechos que se encuentran estancados entre la maleza. Ocurre en distintos sectores del desagüe, lo que genera el reclamo de los vecinos que exigen mantenimiento.
Plásticos, bolsas, ramas y pasto obstruyen el cauce, especialmente bajo los puentes peatonales y vehiculares
 
“No es lo que uno quiere ver al salir y llegar a su casa”, comenta una vecina, pero señala que el mayor problema se presenta cuando llueve, porque que los residuos y la maleza provocan el rebalse del canal que inunda las calles aledañas. 
Este es solo un ejemplo de lo que sucede en muchos canales de drenaje de la ciudad que están cubiertos de  pasto, matorrales, sedimento, aguas negras y la basura. La Alcaldía señala que esto reduce a la mitad la capacidad del sistema de drenaje de la ciudad y alista nuevos contratos para reforzar los trabajos. Los vecinos piden acelerar la limpieza a fin de estar preparados para la temporada de lluvias.
En el canal de la radial 10 y  sexto anillo hay hasta madera tirada, además de cascotes y basura, y la maleza crece favorecida por el agua estancada.
 
En ese mismo sector, en la intersección con la avenida Panamericana, el panorama es peor. Un canal revestido, diseñado para conducir grandes cantidades de agua de lluvia, está cubierto de sedimento y la hierba  ha crecido tanto que, cuando llueve,  ni la fuerza del agua logra arrancarla. 
 Los perros se animan a caminar por el fondo del canal, donde pueden pisar los matorrales y cruzar sin mojarse. 
Maleza, basura y sedimento reducen a la mitad la capacidad de los canales de drenaje
En estas condiciones se encuentra el canal de la avenida 16 de Julio, en la Villa Primero de Mayo
 
Un poco más hacia las afueras de la ciudad, sobre el séptimo anillo, los taropes cubren el canal de drenaje y, cerca de la rotonda, gran cantidad de bolsas con residuos malolientes obstruyen el paso del agua. Esto también debido a la mala costumbre que tiene la gente de arrojar su basura sobre los canales. 
Melania Quispe, vecina del barrio San Martín, asegura que periódicamente observa a brigadas de la Alcaldía levantando la basura acumulada en los bordes, pero afirma que no ha visto trabajos de limpieza en el interior.
“Cuando llueve es un problema porque el canal está tapado y, como el agua no corre,  termina llenando todo. Estamos cansados de pelear con la gente que bota su basura en medio canal. Lo más grave es que no hay mantenimiento”, protesta.  
 
En el octavo anillo, donde el canal es de tierra, el problema es aún mayor. La maleza ha crecido hasta cubrir por completo el cauce, al punto de ocultar que por allí debería correr el agua. Solo las ramas y los restos de vegetación aplastados por la corriente revelan que ese terreno funciona como un desagüe.
“Desde que me vine por esta zona no he visto que se haya hecho un mantenimiento”, dijo una mujer que a diario pasa por este lugar. 
Las aguas negras, la basura y los matorrales en el canal de la avenida La Campana también evidencian la falta de limpieza.
En sectores cercanos a mercados, como ocurre en la avenida Virgen de Luján, los desechos convierten a los canales en un foco de infección. “Proliferan moscas y mosquitos. No hay conciencia de la gente y también falta limpieza”, señala una vecina.
 
El problema también se observa en canales ubicados en avenidas más céntricas. En el tercer anillo, entre las avenidas Mutualista y Paraguá, los islotes de matorrales sobresalen en distintos sectores, donde se acumula basura.
Lo mismo ocurre en el canal del cuarto anillo. En la intersección con la avenida Cumavi, las ramas que han crecido con el paso del tiempo sobresalen y ocupan parte del cauce.
En este y otros canales de drenaje, los transeúntes deben cruzar por puentes de madera sin barandas y algunos en mal estado. 
Maleza, basura y sedimento reducen a la mitad la capacidad de los canales de drenaje
Los transeúntes pasan por puentes de madera y sin baranda
 
Limpieza 
Al respecto, el alcalde Carlos Manuel Saavedra informó que están en proceso de concretarse tres contratos destinados al mantenimiento de los canales en distintos distritos, con el objetivo de que los trabajos estén concluidos hasta noviembre, cuando empieza la temporada de lluvias.
El burgomaestre adelantó que las operaciones comenzarán en los próximos días. “Hasta noviembre de este año, el 100% de los canales revestidos de nuestra ciudad van a estar limpios”, comprometió.
Saavedra indicó que actualmente los desagües funcionan con el 50% de su capacidad debido a la cantidad de sedimento y maleza acumulada. 
 
Explicó que, cuando llueve, solo la mitad del agua corre por los canales, porque el resto del drenaje está obstruido por basura y sedimento, lo que provoca que el agua termine desbordándose hacia las calles. 
“Vamos a liberar ese espacio para que el agua pueda fluir libremente”, señaló.
De acuerdo con el Sistema de Contrataciones  Estatales (Sicoes), uno de los procesos para el mantenimiento de canales revestidos es por Bs 3.220.205, el otro por Bs 3.058.824 y el último por Bs 3.106.030.  
Por el momento, la Secretaría Municipal de Obras Públicas despliega personal para realizar la limpieza en sectores críticos de los canales emisarios, que son los llevan las aguas hasta las lagunas de regulación, para evitar inundaciones mayores durante las lluvias. 
 
Las subalcaldías y el personal de Coordinación Distrital apoyan los trabajos, como lo hicieron por el sector de la avenida Mutualista, donde se retiró residuos, maleza y sedimento que obstaculizaban el flujo del agua. 
El Gobierno Municipal también tiene en marcha otros dos procesos de licitación para el mantenimiento de vías, ya que los baches son otro de los problemas que afectan a los vecinos.
Según el plan municipal, con los nuevos contratos se aumentarán de cuatro a 20 los frentes de trabajo de bacheo. Las últimas lluvias abrieron huecos en lugares que ya fueron reparados.
Los distritos alejados están entre los más afectados, según las juntas vecinales
Los vecinos aseguran que quedan tres meses para acelerar las obras de mantenimiento del drenaje de la ciudad, ya que en noviembre comienza la temporada de lluvias y los canales deben estar funcionando con toda su capacidad.
Dorian Guaristi, presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales Cívicas, manifestó que, al inicio de su gestión, el alcalde Carlos Manuel Saavedra los convocó para informarles sobre la falta de recursos que impedía ejecutar las obras, por lo que han esperado pacientemente que los trabajos se pongan en marcha. 
Sin embargo, considera que ya es tiempo que se atienda estas necesidades que son urgentes.
“Vamos a hacer seguimiento al anuncio que hizo el alcalde”, indicó Guaristi, en referencia al compromiso del burgomaestre.
Guaristi señaló que se debe tener en cuenta la proximidad de la temporada de lluvias y la necesidad de proteger a los barrios que reciben las aguas provenientes de distintas zonas de la ciudad. Entre los sectores más afectados mencionó a la Pampa de la Isla, el Plan Tres Mil y los distritos 12 (zona de Los Lotes) y 13 (El Palmar y otros sectores).
El dirigente pidió a las autoridades que también contemplen la reparación de los canales deteriorados, ya que su mal estado dificulta que las aguas desemboquen en los cauces correspondientes y puede generar problemas para los vecinos.
(El Deber)