En Bolivia 138 empresas están adheridas a la Agenda 2030, pero el desafío es avanzar en el cumplimie

Destacó el crecimiento de las empresas que trabajan en sostenibilidad y planteó la necesidad de generar incentivos para impulsar estas prácticas.
La Agenda 2030 reúne 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados en 2015 por más de 193 países, con metas relacionadas con aspectos sociales, ambientales, económicos, transparencia y gobernanza. En Bolivia, el sector privado incrementó su participación en este proceso, aunque persisten desafíos para acelerar los avances hacia 2030.
Lucía Sosa, directora ejecutiva de la Red Pacto Global Bolivia, explicó que la organización comenzó su trabajo en el país en 2017 con siete empresas y actualmente cuenta con más de 138 compañías adheridas.
El crecimiento, según Sosa, también refleja un cambio en la forma en que las empresas abordan estos temas. “No hablamos de RSE. Si bien RSE es interesante e importante, hablamos de sostenibilidad como una ventaja competitiva para las empresas, pero que debe ser siempre trabajada de la mano con las políticas nacionales”, afirmó durante una entrevista en el programa Factor K de Economy Streaming Network (ESN Live).
Un avance global que todavía está lejos de la meta
Sosa señaló que el cumplimiento de los ODS enfrenta dificultades por factores como la pandemia, los conflictos internacionales y los desafíos políticos y ambientales que han afectado a distintos países.
De acuerdo con la medición del SDG Index mencionada durante la entrevista, el avance para alcanzar el 100% de las metas se encontraba el año pasado cerca del 45%. En ese contexto, consideró difícil alcanzar plenamente los objetivos establecidos para 2030.
“No, no creo que lleguemos, pero la intención es acelerar”, sostuvo Sosa, al referirse a la posibilidad de cumplir las metas en el plazo establecido.
Ante este escenario, la ejecutiva destacó la importancia de generar espacios de trabajo conjunto entre empresas, gobiernos, academia y sociedad civil para acelerar las acciones y fortalecer las políticas públicas relacionadas con sostenibilidad.
Cinco áreas de trabajo
La tercera Cumbre Empresarial por los ODS permitió revisar los principales desafíos identificados por el sector privado. Sosa explicó que Pacto Global Bolivia realizó en 2024 un sondeo a profundidad con más de 40 empresas nacionales de distintos sectores, cuyos resultados sirvieron para definir nuevas mesas de trabajo.
Actualmente, la organización cuenta con nueve mesas que abordan diferentes áreas, entre ellas género, niñez, neurodivergencia, inteligencia artificial y medioambiente.
A partir de ese trabajo, la cumbre concentró la discusión en cinco grandes temas: inteligencia artificial y digitalización; inclusión social e igualdad de género; asuntos ambientales y finanzas sostenibles; transparencia y fortalecimiento institucional; y las alianzas necesarias para avanzar en estos objetivos.
En materia de inteligencia artificial, Sosa remarcó que el desafío no se limita a la adopción tecnológica, sino que debe incorporar criterios de ética, derechos humanos, trabajo decente y responsabilidad. En este ámbito, Nuevatel lidera una mesa de trabajo orientada a identificar desafíos y oportunidades.
En sostenibilidad ambiental, destacó el desarrollo de herramientas como las taxonomías, que permiten clasificar actividades e inversiones según sus características sostenibles. Según Sosa, la Gobernación de Santa Cruz presentó una taxonomía sostenible que calificó como la primera de carácter subnacional en la región.
Incentivos para las empresas
Uno de los planteamientos expuestos durante la entrevista fue la necesidad de contar con una normativa que genere incentivos para que más compañías incorporen criterios de sostenibilidad.
Sosa explicó que en otros países de la región existen mecanismos mediante los cuales las empresas que desarrollan programas sostenibles pueden obtener ventajas en procesos de contratación pública o beneficios tributarios.
“Es sumamente necesario tener una norma que genere incentivos, una ley de incentivos para las empresas”, señaló Sosa.
La ejecutiva indicó que ya se conversó sobre esta posibilidad con el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, quien, según su relato, mostró interés en avanzar en una propuesta. El siguiente paso, explicó, será trabajar con las empresas para definir el enfoque que podría tener una iniciativa de este tipo.
El rol del Estado y el sector privado
Para Sosa, uno de los principales resultados de la reciente cumbre fue la participación de representantes del Gobierno nacional y la apertura para establecer un mayor diálogo con el sector privado.
Mencionó, entre otros avances, el interés del Viceministerio de Políticas Industriales en trabajar con Pacto Global Bolivia para recopilar información destinada a una política de economía circular, además de una mesa de finanzas sostenibles impulsada desde el Viceministerio de Pensiones.
También destacó una normativa de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) relacionada con fondos de impacto y el trabajo de una mesa académica integrada por siete universidades privadas, que impulsa un Observatorio ODS para el sector privado.
Sosa explicó que los compromisos asumidos cuentan con hojas de ruta, plazos, metas e indicadores. En el caso de las mesas de trabajo, cada una establece sus propios objetivos y resultados esperados, mientras que las empresas que forman parte de Pacto Global presentan anualmente una Comunicación de Progreso (COP), mediante la cual reportan sus avances en aspectos sociales, ambientales, financieros y de gobierno corporativo.
La sostenibilidad como inversión
Sosa sostuvo que la sostenibilidad no debería ser considerada como un gasto adicional dentro de las empresas, sino como parte de su estrategia de negocios y como una fuente potencial de eficiencia, innovación y nuevas oportunidades.
“Las empresas, sin importar el tamaño, tienen que ver el tema de sostenibilidad como una inversión, como una ventaja competitiva, y no como algo anexo o un gasto, porque no lo es”, afirmó.
En ese marco, explicó que prácticas como la economía circular pueden generar ahorros mediante un uso más eficiente de los materiales, mientras que las políticas de igualdad de género también pueden contribuir a ampliar las oportunidades económicas.
La Red Pacto Global Bolivia trabaja además en la creación de un Consejo Nacional por la Igualdad de Género, con la participación de distintos actores vinculados a esta temática.
Pymes también pueden incorporarse
La agenda de sostenibilidad, según Sosa, no está limitada a las grandes compañías. Las micro, pequeñas y medianas empresas también pueden incorporar objetivos vinculados a su actividad y medir el impacto que generan.
“Evidentemente las empresas medianas y grandes sí generan otro tipo de impacto por toda la cadena de valor que tienen, pero todos, hasta el ciudadano de a pie que tiene esta responsabilidad con el desarrollo sostenible, con su emisión de carbono, puede hacer algo”, explicó.
En ese proceso, asignó un papel relevante a los medios de comunicación para contribuir a la sensibilización sobre conceptos como sostenibilidad, economía circular y consumo responsable.
Sosa identificó tres obstáculos para acelerar el avance en Bolivia: la falta de diálogo público-privado, aunque aseguró que existe una apertura reciente; la ausencia de mayores normativas de incentivo; y la falta de información sobre sostenibilidad.
Frente a la actual coyuntura económica y social, planteó que la reconstrucción del país también representa una oportunidad para incorporar la sostenibilidad como un principio transversal en las decisiones públicas y privadas.
“Estamos reconstruyendo una economía, una sociedad, y en esta reconstrucción tenemos que tener en cuenta el tema de sostenibilidad como un principio o un pilar transversal”, concluyó Sosa. (Economy)
