Banco Central asegura que divisas se incrementaron en $us 800 millones

> Al 14 de agosto las reservas en oro alcanzaron los 3.390 millones de dólares, un 79,6% de las RIN y en divisas 800 millones, que representan el 18,8%.
Después de que Fitch Ratings indicará que todavía no está claro la forma de asegurar la acumulación de reservas de manera sostenible, el Banco Central de Bolivia (BCB) informó que las Reservas Internacionales Netas (RIN) subieron a 638 millones de dólares desde el 30 de junio al 14 de agosto, al pasar de 3.617 millones a 4.255 millones, así como las divisas que llegaron a 800 millones.
El informe de Fitch Ratings del 24 de agosto de 2026, considera positiva la transición de Bolivia hacia un régimen cambiario más flexible y la unificación de los mercados de divisas, porque constituye un paso importante para corregir distorsiones cambiarias y facilitar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de acuerdo con el análisis del economista Fernando Romero.
Sin embargo, advierte que la unificación cambiaria no resuelve por sí misma el problema estructural de escasez de divisas ni garantiza la reconstrucción de las reservas internacionales, agrega.
Por ello, señala que el principal desafío consiste en demostrar que el nuevo régimen puede generar una trayectoria sostenible de acumulación de reservas y no solamente reducir temporalmente las presiones sobre el mercado cambiario.
La agencia considera que la credibilidad de la política económica dependerá de la capacidad del Gobierno para implementar medidas fiscales, monetarias y cambiarias coherentes.
Reservas
Ante las observaciones de la calificadora, el BCB informó que se incrementaron las divisas como parte de las RIN, que casi duplicaron su cantidad, al evolucionar de 472 millones de dólares el 31 de julio a 800 millones al 14 de agosto.
Las RIN son administradas por el BCB y tienen cuatro componentes: oro, divisas, Derechos Especiales de Giro (DEG) y Posición con el Fondo Monetario Internacional. Al 30 de junio las RIN llegaron a 3.617 millones de dólares, compuestas por oro ($us 2.883 millones, 79,7%) divisas ($us 666 millones, 18,4%), DEG ($us 33 millones, 0,9%) y Posición con el FMI ($us 35 millones, 09%), según el ente emisor.
El 31 de julio las RIN se descomponían así: oro ($us 3.091 millones, 85,1%) divisas ($us 472 millones, 12,9%), DEG ($us 33 millones, 0,9%) y Posición con el FMI ($us 30 millones, 0,9%), de acuerdo con información del BCB, recuerda.
El último registro, correspondiente al 14 de agosto, establece esta distribución: oro ($us 3.390 millones, 79,6%) divisas ($us 800 millones, 18,8%), DEG ($us 30 millones, 0,7%) y Posición con el FMI ($us 36 millones, 0,8%). Mientras el 31 de julio el oro representaba el 85,1% del total de reservas, ese porcentaje bajó el 14 de agosto al 79,6%. Las divisas, en cambio, en similar período, subieron de representar el 12,9% a 18,8%, señala el ente emisor.
Análisis
Romero, en su análisis, explica que la consolidación fiscal adquiere importancia porque los elevados déficits han contribuido a las necesidades de financiamiento y a las presiones externas. “Fitch también identifica riesgos relacionados con la implementación de las reformas, la capacidad institucional y la gobernabilidad”, sostuvo.
Por tanto, el informe no interpreta la unificación cambiaria como el final de la crisis, sino como el comienzo de un proceso de estabilización cuyo resultado todavía es incierto, apuntó.
También sostiene que el informe de Fitch mantiene a Bolivia dentro de una categoría de riesgo crediticio extremadamente elevada: en enero de 2026 había elevado la calificación soberana a CCC, pero desde una posición todavía caracterizada por vulnerabilidades financieras significativas.
El nuevo régimen cambiario puede contribuir a reducir las distorsiones, aunque para Fitch la cuestión determinante será si logra restablecer la confianza y aumentar de manera sostenida la disponibilidad de divisas.
Desde una perspectiva de mercado, Fitch está señalando esencialmente que Bolivia necesita pasar de una estabilización financiada externamente a una estabilización respaldada por fundamentos internos.
En ese sentido, la reconstrucción de reservas, la reducción fiscal y la implementación efectiva de reformas serán determinantes para mejorar posteriormente el perfil crediticio soberano.
Preocupación
“Lo más preocupante, desde mi perspectiva como analista económico, es que la unificación del mercado cambiario puede generar una mejora inicial sin que todavía exista certeza sobre la capacidad de Bolivia para acumular reservas de manera sostenible”, indicó el economista.
En otras palabras, se ha corregido parcialmente el mecanismo de formación del precio del dólar, pero todavía no se ha solucionado el problema fundamental: la insuficiente generación neta de divisas.
“Si la oferta de dólares continúa siendo inferior a la demanda estructural, la presión cambiaria puede reaparecer aún bajo un mercado formalmente unificado”, agregó.
El segundo gran riesgo es fiscal: mientras el déficit permanezca en niveles muy elevados, el Estado continuará necesitando grandes cantidades de financiamiento, que puede derivar en una competencia por divisas, aumentar la deuda y dificultar la reconstrucción de las RIN.
El tercer elemento es institucional: las reformas económicas necesitan respaldo político y capacidad de ejecución, precisamente en un contexto de problemas de gobernabilidad y gobernanza. Conseguir. (El Diario)
