ONU: limpiar el aire y frenar el calentamiento puede generar 15 dólares por cada dólar invertido

MEDIO AMBIENTE. El clima y la calidad del aire están unidos tanto en la salud como en la enfermedad. Dos informes advierten que los incendios extremos y las olas de calor agravan la contaminación, pero también muestran que actuar de forma conjunta puede evitar 144 millones de muertes prematuras hasta 2050.
Limpiar el aire y frenar el calentamiento global no son dos desafíos separados. Actuar sobre la energía, la industria, el transporte, la agricultura, la calefacción de los hogares y la gestión de residuos permitiría proteger la salud, reducir los efectos del cambio climático y generar 15 dólares en beneficios por cada dólar invertido.
Esta es una de las principales conclusiones de dos informes publicados por las Naciones Unidas con motivo del Día Internacional del Aire Limpio. Aunque parten de enfoques distintos, ambos muestran que la crisis climática deteriora la calidad del aire y que las medidas destinadas a reducir la contaminación atmosférica también pueden ayudar a contener el calentamiento global.
La aplicación de 25 medidas en esos seis sectores podría evitar 144 millones de muertes prematuras hasta 2050. La relación entre el clima y la calidad del aire, sin embargo, ya tiene un costo directo en vidas humanas. En 2025, la contaminación del aire exterior causó 6,4 millones de muertes prematuras, mientras que la contaminación dentro de los hogares provocó otros dos millones de fallecimientos, entre ellos los de 300.000 niños.
El aire contaminado también estuvo relacionado con 5,5 millones de nuevos casos de asma infantil y dos millones de casos de demencia. Se trata de una crisis sanitaria que ocurre, en gran medida, de manera silenciosa y afecta a las personas mediante una actividad tan cotidiana e inevitable como respirar.
Incendios y calor deterioran el aire
El cambio climático está haciendo que la contaminación atmosférica sea todavía más peligrosa. Los incendios forestales extremos se han triplicado desde la década de 1990, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El humo generado por estos eventos puede ser más tóxico que la contaminación urbana y causar hasta un 93% más de muertes de las que estiman los modelos utilizados habitualmente.
Los datos de 2025 reflejan esta relación. Las concentraciones de partículas finas -conocidas como PM2,5- superaron el promedio histórico en el norte de Canadá, parte de Rusia, África centroccidental y el noroeste de España, regiones afectadas por incendios excepcionales.
Mientras las regulaciones aplicadas en Europa y Norteamérica han permitido reducir parte de la contaminación generada por la industria y el transporte, la exposición al humo de los incendios continúa aumentando.
Las olas de calor también empeoran la calidad del aire. Las temperaturas elevadas favorecen la formación de ozono a nivel del suelo, un contaminante que afecta los pulmones, perjudica los cultivos y puede provocar muertes prematuras. Con olas de calor cada vez más frecuentes e intensas, cumplir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre calidad del aire será progresivamente más difícil.
Contaminantes que recorren el planeta
El informe de la OMM también llama la atención sobre los aerosoles, partículas que pueden recorrer miles de kilómetros y afectar incluso a lugares alejados de sus fuentes de emisión. Entre estos contaminantes se encuentra el carbono negro, que acelera el deshielo al depositarse sobre la nieve y oscurecer su superficie, lo que aumenta la absorción de calor.
A este panorama se suma la presencia de microplásticos en el aire, el suelo y los océanos. Se estima que existen 51 millones de toneladas de estas partículas en la superficie terrestre y otros 22 millones en los océanos. Sin embargo, sus efectos todavía no se comprenden completamente y su presencia no se monitorea de manera adecuada.
Una inversión con beneficios para la salud y la economía
Frente a este escenario, el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Coalición Clima y Aire Limpio plantea que actuar de manera conjunta sobre la contaminación y el calentamiento global no solo es posible, sino también rentable.
La aplicación de 25 medidas en seis sectores energía, industria, transporte, agricultura, calefacción de los hogares y gestión de residuos- podría evitar 144 millones de muertes prematuras hasta 2050.
Estas acciones también generarían beneficios económicos equivalentes al 2,8% del producto interno bruto mundial en 2035, al 4,5% en 2050 y al 11,4% en 2100.
Incluso sin asignar un valor económico a las vidas que podrían salvarse, cada dólar invertido generaría alrededor de cuatro dólares en beneficios. Al considerar el conjunto de impactos positivos, el retorno llegaría a 15 dólares por cada dólar destinado a estas medidas.
“No es un gasto, es una inversión”, afirmó la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.
El responsable de la evaluación, Elliott Harris, destacó que un retorno de 15 a uno resultaría atractivo para cualquier inversionista. También advirtió que cada año de demora representa la pérdida de 1,5 billones de dólares en beneficios que no podrán recuperarse.
El principal obstáculo es político
Las soluciones existen y resultan rentables. Hoy el principal desafío para aplicarlas no es técnico, sino político e institucional. Las 25 medidas identificadas ya están disponibles, han mostrado resultados y tienen costos accesibles. Sin embargo, la fragmentación de las decisiones, la falta de coordinación entre sectores y la debilidad institucional podrían retrasar su implementación hasta ocho años.
Los informes plantean que las decisiones sobre energía, transporte, industria, agricultura, residuos y salud no pueden seguir adoptándose de manera aislada. Reducir los contaminantes que dañan el aire también puede disminuir el calentamiento global, evitar enfermedades, proteger los cultivos y generar beneficios económicos.
El clima y la calidad del aire están unidos tanto en la salud como en la enfermedad. Actuar sobre ambos problemas como parte de una misma estrategia es, según las conclusiones de los estudios, una oportunidad para proteger la vida, fortalecer la economía y asegurar un aire más limpio. (Portal Verde)
