APP: la apuesta para reactivar la construcción


Para los constructores, las Alianzas Público Privadas (APP) son la alternativa para cerrar la brecha de infraestructura del país, considerando que el presupuesto público para obras es insuficiente.
Ante la caída de la inversión pública y el complejo escenario que atraviesa la economía boliviana, las Alianzas Público Privadas (APP) cobran fuerza como una alternativa para movilizar capital, generar empleo y acelerar la ejecución de proyectos estratégicos. Para la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), este mecanismo dejó de ser una opción para convertirse en una herramienta urgente de reactivación económica.
“Estamos convencidos de que dejaron de ser una opción para convertirse en una herramienta idónea y urgente que contribuya a frenar la recesión y reactivar el motor económico del país”, sostiene Javier Arze, gerente general de Cadecocruz.
La institución viene promoviendo este modelo desde hace varios años y ha impulsado su incorporación en la agenda regional y nacional. La propuesta adquiere relevancia en un momento en que la industria de la construcción enfrenta un escenario marcado por el estancamiento de la actividad, el incremento de los costos de insumos, materiales, mano de obra y equipos, la reducción de la inversión pública y las dificultades en el abastecimiento de combustible.
ARGUMENTOS TÉCNICOS
El ejecutivo explicó que los constructores promueven las APP con argumentos sólidos y técnicos como los siguientes:
– Oxígeno financiero sin deuda pública: Debido a la reducción de los ingresos fiscales, la inversión pública tradicional en infraestructura ha caído críticamente. Las APP permiten sumar inversión privada para la ejecución de obras de infraestructura sin incrementar el endeudamiento de las entidades públicas. El sector privado asume el financiamiento, el diseño, la construcción y los riesgos operativos, liberando de presión fiscal a los gobiernos autónomos municipales, departamentales y al gobierno central.
– Generación de empleo inmediato y masivo: La construcción posee un efecto multiplicador incomparable: activa a más de una decena de industrias conexas (cemento, acero, transporte, comercio). Implementar las APP de forma ágil viabiliza una inyección masiva de empleos directos e indirectos.
– Cierre de la brecha en infraestructura: Sudamérica lleva más de 25 años implementando este modelo exitosamente, con Brasil, Chile y Perú a la vanguardia. Bolivia está rezagada en la adopción de estos mecanismos. Implementar APP permitirá reducir el grave déficit de infraestructura, además de modernizarla para generar la competitividad que el país necesita de forma urgente.
– Certidumbre y reglas del juego claras: Avanzar hacia las APP con leyes nacionales, departamentales y municipales estables es vital. La seguridad jurídica con reglas claras que equilibren las responsabilidades, transparenten los riesgos y erradiquen problemas crónicos, como los retrasos en el pago de planillas y la falta de reajuste automático de precios por la inflación, son el único camino para captar inversiones.
UN IMPULSO DE CORTO Y MEDIANO PLAZO
Los estudios y proyecciones realizados por Cadecocruz junto a expertos de diferentes disciplinas señalan que las APP tienen potencial para revertir las cifras negativas proyectadas para el PIB del sector, tanto en lo inmediato como de manera estructural.
En lo inmediato, proyectos como el mantenimiento vial y los parqueos pagados podrían contribuir a frenar la desaceleración de la actividad y permitir que el PIB de la construcción, actualmente en terreno negativo, registre un crecimiento adicional de entre 2 y 3 puntos porcentuales.
El efecto sería mayor en el mediano plazo, cuando las APP permitan impulsar proyectos estratégicos de mayor magnitud y contribuir al desarrollo integral de la región y del sector constructor. Para que esto sea posible, Arze insiste en la necesidad de contar con un marco jurídico nacional y una institucionalidad consolidada.
Bajo estas condiciones, el sector constructor podría aspirar a tasas de crecimiento de entre 5% y 7% anual, impulsadas por capital privado y multilateral.
INSTITUCIONALIDAD PARA ATRAER INVERSIÓN
Jens Heymert, cónsul honorario de la República Federal de Alemania en Santa Cruz, considera que el éxito de una APP no comienza con la llegada del financiamiento, sino mucho antes, cuando el Estado tiene claridad sobre el problema que busca resolver y establece las condiciones para su ejecución.
Para Heymert, la institucionalidad es el elemento decisivo para transformar el potencial económico de Santa Cruz en desarrollo. Una APP no implica trasladar responsabilidades al sector privado ni privatizar el interés público, sino distribuirlas de manera adecuada, asignando cada riesgo a quien tenga capacidad para gestionarlo, con mecanismos transparentes de selección y control, y con previsibilidad para el inversionista.

En ese sentido, advierte que una buena ley por sí sola no garantiza la llegada de capital. La normativa debe estar acompañada de instituciones capaces de ejecutar y controlar los proyectos. “El capital privado no sustituye a un Estado competente. El capital privado exige un Estado competente”, afirmó. (ConstruMarket)